No, me niego a que me digas que lo nuestro es imposible, porque aquí lo único sería imposible es estornudar sin cerrar los ojos, y aun así podría mantenerlos abiertos si los fuerzo con los dedos. No me jodas, y no me andes con tonterías, porque lo único que nos separa entre tú y yo, es la conjunción y.
10 de abril de 2012
Para ti ya no existo. Borrame de cualquier clase de recuerdo que tengas
sobre mí, tanto bueno como malo. Sigue con tu puta vida, como si no
existiera. Tampoco hay mucha diferencia a como lo hacías hasta ahora.
Olvídame por completo. Como si nunca hubieras sabido que coño eran mis
labios. Te odio. Cada parte de mi cuerpo te odia. A ti y a todo lo que
alguna vez tubo algo que ver contigo. Porque ya no eres nadie ,
nadie. Eres solo tu. Y eso es lo que me jode. Que alguien como tu no
quiera ser nadie. En algún momento lo fuiste. Pero eso se acabó. Porque
ya no tengo corazón. Por eso es imposible que nadie después de ti lo
rompa. Porque lo tuve hace tiempo, y llegaste tu y decidiste destruirlo.
Y lo has conseguido. Lo has dejado lleno de pisadas, golpes, brechas
que no lograran cerrarse nunca del todo. Pero sabes, te lo agradezco.
Porque gracias a ti ya nadie va a hacerlo más. Porque lo bueno de tener
un corazón roto es que ya está roto, no pueden volver a rompértelo.
Estoy muy jodida. Lo sé. Así que si algún día me ves y sientes la
necesidad de acercarte, por favor no lo hagas. Vete de ahí rápido. Tanto
como puedas. Adiós. Espero no tener noticias tuyas pronto. Ni
tarde. Espero no tenerlas.