Somos juguetes del destino, caramelos vendidos y desenvueltos. Zapatos
de tacón roto y tejidos descosidos. Somos libros sin leer, escenas
censuradas y actos ilegales. Peces ahogados, cáctus secos y pirañas
vegetarianas. Somos sol y sombra, una comida rápida para llevar. Pelo
enmarañado, alcohol y drogas. Somos arte, desorden, mosaicos y puzzles
con faltas de piezas. Somos un comecocos sin final, un pozo sin fondo y
una monedita para echar.