4 de marzo de 2012

¿Abrir los ojos?
¿Para qué? ¿Para verme rodeada de una oscuridad inmensa? ¿Para ver que la gente que más quiero no está? Para sufrir. Para hundirme en un agujero sin oxígeno y estrangularme con el silencio. Para ver que ya no queda nadie, que todos se han esfumado. Que estoy sola. Para darme cuenta que esas noches de Diciembre no habrá felicidad, ni alegría... ni amor. Que ese día, mi día, no me felicitará nadie. ¿Para eso debo abrir los ojos? ¿Para ver la sucia vida? Que cuando me caiga, nadie me ayudará a levantarme. Que cuando tenga frío, nadie vendrá ha arroparme cada noche. Suena irónico. Las velas se derriten, se consumen, Igual que mi vida. Igual que siempre. 
Pero algún día los abriré.