Buscaba la felicidad, y llegaste tú. Pensé que serías... báh, tonterías.
No eras tú, que digo, tú no podías ser. Era yo y mi cuento de hadas, yo
y mi ilusión perdida. Era yo y miles de dudas. Era yo... y tú me
tratabas como una reina. Era todo un nudo de misterios. Enredos que
hacía que yo te odiara y a la vez, me quitaras el sueño. Era yo, y tu
reino lleno de miles de tesoros para mí. Era yo y una mentira. Era yo
misma la que me traicionaba, la que me hacía jugar malas pasadas. Solo
quería ser feliz... pero tú lo empeoraste, quisiste ser todo y más y
yo, yo solo quería tener a alguien. No sentirme sola.
