Y ver que las cosas surgen sin que yo las busque. Ver que puedo apreciar cada pequeño detalle. Ver que me quiero. Ver que he cambiado, que soy mejor de lo que fui.
¿Todo eso?
No lo cambio por absolutamente nada.
Hoy soy feliz, sé seguir siéndolo. Sé como debo enfrentar cada problema.
Lo siento, pero me niego a perder mi tiempo estando mal. Tengo clarísimo que si quiero: puedo.