No, me niego a que me digas que lo nuestro es imposible, porque aquí lo único sería imposible es estornudar sin cerrar los ojos, y aun así podría mantenerlos abiertos si los fuerzo con los dedos. No me jodas, y no me andes con tonterías, porque lo único que nos separa entre tú y yo, es la conjunción y.
23 de mayo de 2012
Somos juguetes del destino, caramelos vendidos y desenvueltos. Zapatos de tacón roto y tejidos descosidos. Somos libros sin leer, escenas censuradas y actos ilegales. Peces ahogados, cáctus secos y pirañas vegetarianas. Somos sol y sombra, una comida rápida para llevar. Pelo enmarañado, alcohol y drogas. Somos arte, desorden, mosaicos y puzzles con faltas de piezas. Somos un comecocos sin final, un pozo sin fondo y una monedita para echar.