Por un mundo dónde las risas sean la ley más rigurosa, y la locura, tu
mayor derecho. Donde las lágrimas de tristeza sean penalizadas, y los
corazones rotos volverían a estar bien, por operaciones psíquicas. Dónde
tu mayor privilegio, será llorar de alegría y tú mayor entretenimiento,
robar miradas a escondidas. Dónde tu felicidad no depende de nadie,
pero tu tristeza, sea problema de todos. Dónde, la imaginación no
falta, y los recursos, no sobran.